La autopsia confirmó que la periodista Débora Pérez Volpin murió por una perforación en el esófago.

Se conocieron los resultados del estudio oficial anatopatológico que le hicieron y los mismos confirman una perforación en el esófago a 5 cm del hueso hioides que no existía antes de entrar al quirófano, que provocó que le entre aire a una presión muy alta, lo que derivó en el colapso de sus pulmones y su corazón. Llegó a entrarle aire al cerebro. También se generaron en la intervencíón cuatro perforaciones en el estómago. A partir de estos resultados, se procederá a investigar una cadena de errores médicos antes y después de la internación de Débora en el Sanatorio La Trinidad.

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